Después de un tiempo…

6 12 2011

“Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender… que los besos no son contratos y los regalos no son promesas.

Y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes… y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende…
y con cada día aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos, tarde o temprano se verá rodeado sólo por de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es solo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicadas al cuadrado.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.

Con el tiempo aprendes que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.

Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo… “

J.L. Borges (unos se lo atribuyen a él, otros dicen que no es suyo… en cualquier caso, absolutamente genial)





¿Espinete NO existe?

6 12 2011

Hace tiempo fui a ver esta obra de teatro, bueno, es más bien un monólogo de los del Club de la Comedia pero más amplio y más trabajado. Está dedicada a nosotros, los treintañeros y  te hace recordar muchas cosas de cuando éramos canijos: nuestros juguetes, nuestros dibujos animados, nuestras canciones, las conversaciones con nuestras madres…. entre carcajada y carcajada.

Sin embargo me dejó una sensación agridulce, porque el recuerdo también supone nostalgia y por un momento me hizo volver a esos tiempos, bueno, a la parte feliz de todo aquello (hay que reconocer que ser un niño también tiene sus inconvenientes, y también teníamos nuestros problemas y sufrimientos, aunque ahora nos darían risa los motivos si lo pensáramos o quizá no tanta).  Lo que si me causó fue una impresión de viaje en el tiempo: pude tener por momentos sensaciones o sentimientos de entonces y sinceramente, los eché de menos. Fue de esas cosas aparentemente intranscendentes, que al final te tocan y te remueven un poquito.

La moraleja de la historia es que debemos hacer un esfuerzo por mantener esa ilusión y esas ganas que teníamos de pequeños de disfrutar cada día como si fuera mágico, en lugar de ver el tiempo como una sucesión de hojitas que se van arrancando de un calendario Mirga. Vivimos a veces, esperando el fin de semana, el puente, las vacaciones…. y entre esperar y esperar no nos damos cuenta que el tiempo se escapa como un puñado de arena entre los dedos y que, cada día que pasa, ya no vuelve. Dicen que uno deja de ser un niño cuando pierde la capacidad de sorprenderse, y en ese sentido aún me queda mucho de niña y eso me gusta, pero sí es cierto que a veces la vida y las cosas que te van pasando, las preocupaciones, los conflictos internos y externos te van apagando.

Yo quiero poder seguir llorando de la risa por una tontería, quiero seguir levantándome esos días que empieza a hacer buen tiempo, respirar y sentir eso tan parecido a la felicidad, quiero que me sigan haciendo llorar las películas, quiero seguir disfrutando de una tarde con mis amigos, de una comida rica,  quiero seguir teniendo la curiosidad por conocer las cosas y a las personas que siempre he tenido, quiero seguir confiando, aún con el riesgo de llevarme algún estoque y sobretodo, no quiero que el corazón se me haga  duro, no quiero perder la capacidad de amar y de luchar por lo que quiero y por lo que creo.

Que estas líneas sirvan como un recordatorio para mí misma, cuando las fuerzas me flaqueen y tenga un día tonto,  de esos en que solo tengo ganas de llorar y de tirar la toalla, de rendirme y convertirme en otra, muy diferente a la que soy….  que me acuerde siempre de que ESPINETE, definitivamente, EXISTE.

masmalaquenunca©2011





¿Y ahora mejor?

13 10 2010

Después de hablar contigo hoy, por primera vez después de varios meses y de la tormenta que se desató y me partió en dos, me doy cuenta de que tienes razón, que no debemos remover lo qué pasó, quizá sea demasiado avergonzante para tí y sigue siendo demasiado doloroso para mí. Y además no me cabe ninguna duda de cómo fueron las cosas, demasiadas evidencias irrefutables, aunque te empeñes en decir que en muchas cosas estoy equivocada. No se puede volver a ningún sitio, ni siquiera a mantener un contacto puntual, porque todo sobre lo que se apoyaba nuestra relación quedó convertido en cenizas. Me ha tranquilizado saber que estás bien, pero nada más, porque es mucho mas fácil pensar que ya no formas parte de mi vida, ni cerca ni lejos, que esta mezcla de sentimientos de rencor, con cariño, con risas, con buenos recuerdos, con complicidad, con traición y con dolor que forman un cóctel muy difícil de digerir. Tu ya elegiste en su día cómo comportarte y quién querías ser y ahora me toca a mí elegir como terminar de pasar este trago de la forma menos dañina para mí y hoy pienso que es hacerlo desde tu no existencia, desde el olvido.





Dejar ir, soltar, desprenderse…

3 10 2010




El largo camino..,

26 07 2010

No es la meta, es el camino dice alguien. Sí, ¿pero que pasa cuando el camino está lleno de charcos profundos llenos de barro, de agujeros negros y de atracadores? ¿quién nos devuelve la confianza en el camino cuando una y otra vez nos asaltan para robárnosla en cada recodo? ¿quién puede tener tanta seguridad en lo que nos espera al otro lado cómo para no tirarse al lodo a esperar que la vida pase por encima? El camino… El camino a veces es una puñetera mierda.





El vacío interior

4 07 2010

¿Qué somos las personas? ¿Qué es lo que nos diferencia a unos de otros? ¿Qué es lo que compone nuestro yo auténtico?

Creí conocer tus anhelos, tus convicciones, lo que detestabas en los demás, en lo que creías. Creí estar segura a tu lado, que siempre, por muchas cosas que pasaran, independientemente de lo que nos deparara el destino, cuidarías de mí, incluso si llegaba el final. Me sentía tranquila al lado de una persona de sentimientos nobles, creyendo que el cariño que existía entre nosotros nos hacía invulnerables al egoísmo,a la traición, a la mediocridad y a la bajeza, esas palabras no aparecieron ni como una posibilidad en mi mente cuando pensaba en nosotros, ni siquiera en los peores momentos que pudiera imaginarme.

Un día, cuando me senté enfrente tuyo comencé a no reconocerte, ya no eras, eras otro. Y según fueron pasando los días, la sensación se fue agravando. No digo que no reconociera sentimientos anteriores hacia mí, que eso lo podría haber asumido, digo que no pude encontrarte en ninguna de las cosas que han ido sucediendo, no estabas. La persona sensible, impecable en sus actos, cuidadosa de los demás, sensata y noble dio paso a un ser egoísta, impasible ante el sufrimiento ajeno, mediocre en sus actos y en sus apegos, irreflexivo, irrespetuoso, sin clase. Todas y cada una de las acciones que he visto en ti en los últimos tiempos han correspondido a este otro, al que nunca hubiera podido querer, al que no hubiera dejado ni acercarse a mí ni en 100 km a la redonda, porque representa muchas cosas que detesto.

Ya no se quien eres, y eso ha hecho resbalar lágrimas por mi alma. Puedes vanagloriarte todo lo que quieras del maravilloso momento que estás viviendo, puedes seguir publicándolo en los círculos de mediocridad que te lo aplaudirán sin duda, entiendo que lo necesites. Pero, querido desconocido, tu y yo sabemos, aunque solo sea en lo más oculto de tu ser, que necesitas aferrarte a fuegos artificiales para poder llenar ese vacío que sólo tú conoces, porque no dejas entrar a nadie y que te va a mantener saltando de un lado a otro hasta que no te enfrentes a él. Todos necesitamos seguir viviendo, aunque sea sobre un lecho de arena que imaginemos cemento. Quizá agarrarte a esta nueva ilusión sea tu única opción ahora mismo.

Sin embargo yo siento que ahora la vida me da una nueva oportunidad, y me doy cuenta que vivía en una especie de letargo, elegido sí, pero letargo al fin y al cabo. Por mucho dolor que haya sentido tengo que darle las gracias al destino por haberme dado la oportunidad de ver. No quiero ni pensar que hubiera pasado si no hubiera sabido la verdad de ti. Ahora puedo dirigirme hacia dónde realmente quiera, puedo elegir qué hacer, a quién regalarle cosas y a quién negárselas. He tenido la suerte de ver con claridad todo lo que tengo y de reencontrarme con tantas personas que me han acompañado incondicionalmente en este trance, he podido sentir el cariño de muchos que me han sujetado firmemente para que no me hundiera en el abismo, de aquellos que comparten mis valores y han llorado conmigo ante todo lo feo que has dejado a tu paso, me he sentido querida y eso me ha hecho darme cuenta que me merezco a mi alrededor personas que me sepan querer. También he podido reencontarme conmigo y eso me ha hecho sentirme orgullosa de quién soy, de lo que me mueve y de las cosas con las que no pacto. Orgullosa de mi honestidad en cada paso. Es cierto, no voy a necesitar suerte porque ya  soy tremendamente afortunada. Como despedida te regalo mi parte a ti, que sabiendo lo que tienes y  con lo que hoy cuentas, la vas a necesitar mucho más.





Por tenerte, por querer quererte…

2 07 2010







Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.